Elena Bovina venció a Nadia Petrova por 6–3, 4–6 y 7–6 en las semifinales de Linz, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Nadia Petrova dominaba el historial 2–1 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior, pero Elena Bovina llegaba en mejor forma, tras ganar 5 de sus 7 últimos partidos en pista dura. Elena Bovina igualó el historial a 2–2.
Bovina E. se impuso en 3 sets.