Andy Roddick venció a Nicolas Kiefer por 6–2 y 6–3 en la final de Indianapolis, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Andy Roddick dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Andy Roddick amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Roddick A. ganó sin ceder un set.