Nikolay Davydenko venció a Martin Verkerk por 6–4 y 7–5 en la final de Múnich, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Nikolay Davydenko dominaba el historial 1–0 y defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior. Nikolay Davydenko amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Davydenko N. ganó sin ceder un set.