Roger Federer venció a Carlos Moya por 6–3, 6–3 y 6–3 en la final de Viena, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Roger Federer dominaba el historial 2–0 y defendía el título. Roger Federer amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Federer R. ganó sin ceder un set.