Nicolas Massu venció a Raemon Sluiter por 6–4, 7–6 y 6–2 en la final de Amersfoort, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Nicolas Massu dominaba el historial 2–0. Nicolas Massu amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Massu N. ganó sin ceder un set.