Kim Clijsters venció a Samantha Reeves por 6–2 y 6–1 en la ronda de 128 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Kim Clijsters dominaba el historial 1–0 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Kim Clijsters amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Clijsters K. ganó sin ceder un set.