Amelie Mauresmo venció a Ai Sugiyama por 6–0 y 6–2 en los octavos de final de Roma, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Amelie Mauresmo dominaba el historial 2–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Amelie Mauresmo amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Mauresmo A. ganó sin ceder un set.