Lleyton Hewitt venció a Sebastien Grosjean por 6–3, 6–3 y 6–4 en la final de la Masters Cup, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Lleyton Hewitt dominaba el historial 3–2 y defendía la fase de grupos que alcanzó en la edición anterior. Lleyton Hewitt amplió su ventaja en el historial a 4–2.
Hewitt L. ganó sin ceder un set.