Lleyton Hewitt venció a James Blake por 6–4 y 6–0 en las semifinales de Tokio, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Lleyton Hewitt dominaba el historial 1–0. Lleyton Hewitt amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Hewitt L. ganó sin ceder un set.