James Blake venció a Jonas Bjorkman por 6–1 y 7–5 en los octavos de final de Tokio, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Jonas Bjorkman defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior, pero James Blake llegaba en mejor forma, tras ganar 2 de sus 5 últimos partidos en pista dura.
Blake J. ganó sin ceder un set.