Juan Carlos Ferrero venció a Carlos Moya por 4–6, 7–5, 6–3, 3–6 y 7–5 en la final de Barcelona, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Juan Carlos Ferrero dominaba el historial 3–1 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Juan Carlos Ferrero amplió su ventaja en el historial a 4–1.
Ferrero J. se impuso en 5 sets.