Lindsay Davenport venció a Martina Hingis por 6–7, 6–4 y 6–2 en la final de Tokio, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Lindsay Davenport dominaba el historial 9–7. Lindsay Davenport amplió su ventaja en el historial a 10–7.
Davenport L. se impuso en 3 sets.