Martina Hingis venció a Lindsay Davenport por 6–3, 4–6 y 7–5 en la final de Sydney, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Lindsay Davenport dominaba el historial 9–6 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Martina Hingis recortó el historial a 9–7.
Hingis M. se impuso en 3 sets.