Magnus Norman venció a Sjeng Schalken por 6–4, 4–6 y 6–3 en la final de Shanghái, sobre moqueta. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Magnus Norman dominaba el historial 2–0 y defendía el título. Magnus Norman amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Norman M. se impuso en 3 sets.