Mary Pierce venció a Conchita Martinez por 6–2 y 7–5 en la final de Roland Garros, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Mary Pierce dominaba el historial 8–2 y defendía la ronda de 64 que alcanzó en la edición anterior. Mary Pierce amplió su ventaja en el historial a 9–2.
Pierce M. ganó sin ceder un set.