Martina Hingis venció a Sandrine Testud por 6–3 y 7–5 en la final de Tokio, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Martina Hingis dominaba el historial 5–0 y defendía el título. Martina Hingis amplió su ventaja en el historial a 6–0.
Hingis M. ganó sin ceder un set.