Lindsay Davenport venció a Martina Hingis por 6–1 y 7–5 en la final del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Lindsay Davenport dominaba el historial 6–5 y defendía las semifinales que alcanzó en la edición anterior. Lindsay Davenport amplió su ventaja en el historial a 7–5.
Davenport L. ganó sin ceder un set.