Lleyton Hewitt venció a Jason Stoltenberg por 6–4 y 6–0 en la final de Sydney, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Lleyton Hewitt dominaba el historial 3–1 y defendía los cuartos de final que alcanzó en la edición anterior. Lleyton Hewitt amplió su ventaja en el historial a 4–1.
Hewitt L. ganó sin ceder un set.