Lleyton Hewitt venció a Thomas Enqvist por 3–6, 6–3 y 6–2 en la final de Adelaide, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Thomas Enqvist dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Lleyton Hewitt logró su primera victoria ante Thomas Enqvist en 2 enfrentamientos e igualó el historial a 1–1.
Hewitt L. se impuso en 3 sets.