Lindsay Davenport venció a Martina Hingis por 6–4 y 6–3 en la final de Sydney, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Martina Hingis dominaba el historial 5–4 y defendía los octavos de final que alcanzó en la edición anterior. Lindsay Davenport igualó el historial a 5–5.
Davenport L. ganó sin ceder un set.