Greg Rusedski venció a Thomas Muster por 6–4 y 6–3 en los octavos de final de Viena, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Greg Rusedski dominaba el historial 2–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Greg Rusedski amplió su ventaja en el historial a 3–0.
Rusedski G. ganó sin ceder un set.