Karol Kucera venció a Greg Rusedski por 7–6 y 6–4 en las semifinales de Viena, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Greg Rusedski dominaba el historial 2–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior, pero Karol Kucera llegaba en mejor forma, tras ganar 2 de sus 5 últimos partidos en pista dura. Karol Kucera logró su primera victoria ante Greg Rusedski en 3 enfrentamientos y recortó el historial a 2–1.
Kucera K. ganó sin ceder un set.