Byron Black venció a Patrick Rafter por 6–3 y 6–4 en la ronda de 32 de St. Poelten, sobre tierra batida. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Patrick Rafter defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Byron Black amplió su ventaja en el historial a 2–1.
Black B. ganó sin ceder un set.