Ai Sugiyama venció a Corina Morariu por 6–3 y 6–3 en la final de Tokio, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Ai Sugiyama dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Ai Sugiyama amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Sugiyama A. ganó sin ceder un set.