Wayne Black venció a Brett Steven por 6–4, 6–2 y 6–2 en la ronda de 128 del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado fue una sorpresa respecto a los datos previos: Brett Steven defendía la ronda de 128 que alcanzó en la edición anterior, pero Wayne Black llegaba en mejor forma, tras ganar 6 de sus 8 últimos partidos en pista dura.
Black W. ganó sin ceder un set.