Byron Black venció a Kenneth Carlsen por 6–4 y 6–3 en la ronda de 32 de Adelaide, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Byron Black dominaba el historial 1–0 y defendía la final que alcanzó en la edición anterior. Byron Black amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Black B. ganó sin ceder un set.