Boris Becker venció a Jan Siemerink por 6–4, 6–7, 6–2 y 6–3 en la final de Viena, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Boris Becker dominaba el historial 1–0. Boris Becker amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Becker B. se impuso en 4 sets.