Boris Becker venció a Michael Chang por 6–2, 6–4, 2–6 y 6–2 en la final del Open de Australia, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Boris Becker dominaba el historial 1–0 y defendía la ronda de 128 que alcanzó en la edición anterior. Boris Becker amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Becker B. se impuso en 4 sets.