Goran Ivanisevic venció a Tomas Carbonell por 6–4 y 6–2 en los octavos de final de Bucharest, sobre tierra batida. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Goran Ivanisevic dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Goran Ivanisevic amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Ivanisevic G. ganó sin ceder un set.