Marc Rosset venció a Arnaud Boetsch por 7–6 y 7–6 en la final de Marseille, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Marc Rosset dominaba el historial 1–0 y defendía el título. Marc Rosset amplió su ventaja en el historial a 2–0.
Rosset M. ganó sin ceder un set.