Boris Becker venció a Stefan Edberg por 3–6, 6–4, 1–6, 6–2 y 6–2 en la final de Estocolmo, sobre pista dura. El resultado confirmó lo que apuntaban los datos previos: Boris Becker dominaba el historial 2–1 y defendía el título. Boris Becker amplió su ventaja en el historial a 3–1.
Becker B. se impuso en 5 sets.